...continuación.
 
En las primeras reuniones que se tuvieron con los padres de familia, se optó por partir desde las necesidades sentidas por ellos y sus hijas, en la siguiente forma:
Se invitó a todos los papás y mamás, por cursos. De cada grado, se solicitó a las niñas que preparan un sociodrama sobre el tema: "Cómo vemos a nuestros padres".

Las niñas representaban su respectivo drama a los papás y mamás de otros cursos que no fueran el suyo propio. Así podían expresar con más libertad sus puntos de vista y los padres tenían acceso a un diálogo espontáneo y libre también.

Sobre esas bases se fueron organizando los contenidos para buscar respuesta a las necesidades sentidas.
De esta manera, surgieron los principales problemas candentes que, por entonces, estaban atacando a los hogares y se buscaban respuestas oportunas, con metodologías democráticas y participativas, cuestiones que, más tarde, serían los pilares para que la gente amara cada día más su Escuela de Padres.

Se pensaba no sólo "qué decir a los papás y mamás", sino, con la misma importancia: "cómo hacerlo", bases de lo que sería en adelante el proceso.

Entre las mayores inquietudes, aparecieron los problemas de la falta de comprensión de padres e hijos y problemas sobre la Fe.
Se pudo reelaborar un Plan de acción, a corto, mediano y largo plazo.
El sitio que semanalmente se utilizaba, era el teatro del segundo piso del Colegio, en Las Cruces.

En los comienzos, cabe destacarse, sólo atendieron al llamado, las mamás. Entre los pocos padres asistentes, hubo alguno que, desde entonces, fue pionero y pilar durante todos los años siguientes: Mario Maldonado y esposa.
 
     
 
1985 - Se continuó respondiendo a las necesidades que surgían en las reuniones llevadas a cabo, utilizando siempre la dinámica de grupos. Metodología que gustó y que fue atrayendo a los papás, pues les daba la oportunidad de proponer y dialogar sobre sus propios Intereses e inquietudes.
En este año ingresó a la Escuela, Sor Clemencia Galindo quien desde entonces le puso gran cariño e interés para seguir impulsando el trabajo emprendido. Sor Maria Ilva, por su parte, continuó brindando todo su apoyo desinteresado a esta labor.

A partir de ese año, los papás comenzaron a aportar algunos dineros para sostener y conseguir el apoyo logístico necesario.
   
       
 
1986 - 1987 - Con el Plan trazado, con unos contenidos que quisieron dar respuesta a la realidad de Las Cruces y sus circunstancias, se continuó con el proceso. Se sintió una gran necesidad: La formación de los mismos padres de familia, quienes deseaban poner su granito de arena a sus compañeros. Nació así, "El Grupo de Animadores".

Para ellos, desde entonces, se procuró un trabajo específico que les ayudara en su formación permanente. Tuvieron oportunidad de vivir procesos de recreación, mantenimiento y ayudantía en los talleres para padres.
El Padre Humberto Agudelo, por estar fundando la Asociación Nacional Obra Kolping de Colombia, tuvo que retirarse. Desde allí, con su experiencia, podía aportar en la continuidad del proceso.

Sor Clemencia invitó al Licenciado Crisanto Velandia, quien aportó lo que pudo, con base a su experiencia de su Escuela de Padres del Colegio Claretiano de Bosa.
   
       
 
1988 - Se vinculó Sor Mariela Suárez quien, con entusiasmo de misionera, prosiguió la labor y colaboró en la sistematización de lo anterior. Invitó para exponer algunas conferencias, al Centro Neumanístico dirigido por el Sr. Gilbert Brenson y su equipo de colaboradores. Su metodología de tipo conferencia, recreación, reflexión y evaluación, eran tomados, según los temas que iban sugiriendo los mismos padres.

Sor Mariela y Sor Clemencia siguieron impulsando lo que venía haciéndose por los padres de familia que al colegio llegaban, desde diversos barrios bogotanos. El Colegio de Las Cruces era una Institución que brindaba sus reflejos a muchos hogares, más allá de sus clásicos muros.
   
       
 
1989 - En búsqueda de nuevas temáticas acordes con las necesidades que surgían, se acudió a la sicóloga Ángela Marulanda, con quien se pusieron las bases para algunos de los actuales talleres con los que trabajamos en la Escuela de Padres, en la presente sistematización.

Se trabajó, simultáneamente, en seminarios, encuentros: Familiar, matrimonial, juvenil, grupos de apoyo y paseos de integración.
Quienes iniciaban la Escuela de Multiplicadores, comenzaron a hacer sus primeras experiencias en las instituciones cercanas al colegio, siendo patrocinados por el Señor Cura Párroco de Las Cruces.

Sor Clemencia Galindo, quien hasta entonces se había venido dando con desinterés y esfuerzo, dejó la Escuela, por determinación de sus Superioras, quienes la enviaron a Garagoa.
Por aquella época también fue invitado a coordinar algunas conferencias, el Sr. Albeiro Gutiérrez.
   
     
 
1990 - A mediados de dicho año, llegó como Superiora, Sor Marta Lucía Correal B., quien, con sus estudios de Orientación Familiar, realizados en España, en la Universidad de Navarra dinamizó e impulsó lo que se venía haciendo.

Con el retorno del Padre Humberto Agudelo iniciaron respuestas a grandes inquietudes que se tenían por entonces: No había herramientas útiles y prácticas para talleres y para trabajos con la familia en el estilo de Escuelas de Padres. Es así como hicieron el esfuerzo de trabajar en ello y se reunían todos los martes para escribir un libro que mostrara una vertiente o una columna vertebral que sostuviera esta clase de trabajos.

Los padres de familia, viendo la importancia radical de los contenidos vividos en los diversos talleres de las Escuelas de Padres, sugirieron y votaron, creando así la obligatoriedad de asistir todos los jefes de hogar.
A partir de entonces se tomó como un requisito indispensable para poder continuar siendo miembros activos de la comunidad educativa, idea que, más tarde, se legalizaría como norma oficial del colegio, en el Manual de Convivencia.
   
       
 
1991 - La Escuela de Multiplicadores tomó auge, con una formación bíblica y con otros temas requeridos por las circunstancias.

Los líderes optaron porque la formación fuera brindada sólo a padres de familia de la institución, para que ellos mismos, preparados, pudieran orientar la búsqueda de respuestas a las necesidades de su entorno.

Sor Marta Lucía y el Padre Humberto comenzaron a reorganizar y sistematizar cada uno de los Niveles que fueron aumentándose, año tras año, hasta lo que, hoy (2004) podemos ver: 15 niveles en total; más dos para "Padres Alternos" y nueve sobre la Fe.
   
 
   
 
1992 - La Escuela de Multiplicadores tomó conciencia de todo lo que podía llegar a ser. Además de seguir en su formación permanente, inició su preparación para ser coordinadores propiamente dichos, de la Escuela de Padres, tomando parte activa en ello, iniciaron su proceso en 1989 y 1990.
Desde el año inmediatamente anterior, el colegio había adquirido su nueva sede.
Esto repercutió en la Escuela misma, dando lugar a una alternativa provisional: Quienes tenían a sus hijas aquí, en el Barrio San Gabriel, tuvieron la ayuda de las sicólogas orientadas por G. Brenson.
   
 
   
 
1993 - A mediados de este año, Sor Mariela Suárez, O.P., se retiró de la Escuela de Padres, para trabajar en Conaced.
Los niveles vividos, analizados y retroalimentados, se fueron constituyendo en el plan operativo por el cual todos los destinatarios de las Escuelas de Padres caminaron, hasta llegar a concretar lo que ellos mismos habían solicitado: Que fueran también obligatorios para todos y cada uno de los Profesores del colegio, aunque fueran solteros, como se aceptó, al volverse norma oficial, en el Manual de Convivencia que nos rige.
El Padre Humberto, que venía asesorando la Escuela, volvió a ser el Capellán del Colegio.
   
       
 
1994 - La Escuela de Padres re-estrenó un logotipo que ya venía funcionando en su papelería: Se logró uno ágil, moderno, en el que se juega con la palabra "Faro" (Familia Rosarista) que, a su vez, sirve de faro iluminador a muchas otras familias.

Se continuó elaborando un folleto con el Cronograma que llegó a ser un documento de consulta familiar, pues en él podían saber cuándo y con qué objetivo o propósito, le correspondía asistir a su respectivo nivel, cada hogar.
Sor Clemencia regresó de nuevo, para seguir colaborando con el entusiasmo que siempre le puso a la Escuela dirigida ya por entonces por Sor Marta Lucía y coordinada por el Padre Humberto.

La Escuela de Multiplicadores recibió mayor énfasis en su formación permanente, sacando para ello, tres horas semanales, los miércoles en la noche.
Estos mismos padres de familia, formados como Multiplicadores en dicha escuela, comenzaron desde entonces, a dirigir y coordinar talleres, ejerciendo y practicando lo que se asumía y asimilaba en las noches, semanalmente.

Debido a los cambios educativos de las nuevas leyes colombianas, se implementó un taller especial sobre las recientes normas emanadas por el Ministerio de Educación Nacional, sobre la Educación Sexual, I Nivel, fundamentado en la misma ley.

A finales de este año salió a luz pública un libro intitulado "Manual Pedagógico de Educación Familiar. Hacia una Escuela de Padres. Talleres Pedagógicos", herramienta de trabajo elaborada durante 4 años y medio, todos los martes, como ya se dijo, entre Sor Marta Lucía y el Padre Humberto, obra que vino a llenar un vacío para quienes estaban buscando caminos entre un Plan organizado y propicio, una Temática de contenidos actualizados que dieran respuesta a necesidades sentidas y una Metodología como se venía realizando desde atrás: Con Talleres que fueran sencillos, aptos y oportunos para trabajar con la Familia.

El Colegio cumplió sus primeros 90 años, obteniendo algunos honores y medallas importantes, como la Simón Bolívar, por segunda vez, otorgada por el Ministerio de Educación Nacional.
   
       
 
1995 - Las jornadas de los sábados, a través de la experiencia, mostraron que no era bueno hacer talleres en los días de puente. Por consiguiente, se procuró no utilizar éstos.
Asimismo, se pudo comprobar que los miércoles por el fútbol, era difícil la asistencia a las Escuelas, por parte de los aficionados a este deporte, motivo por el cual, se trasladaron las reuniones para los jueves, en la Escuela de Multiplicadores.
Se procuró organizar un Segundo nivel con personas nuevas para esta escuela de Multiplicadores, el cual no prosperó, por varias causas, entre otras, por deficiencias en la programación para ellos.

Se organizó, el I Congreso Nacional de Familias Rosaristas, con gran éxito.
De la misma manera, se aumentó el II Nivel de Educación en la Sexualidad, tomando como base, el Documento elaborado por la Conferencia Episcopal Colombiana, para ese fin.
   
       
 
1996 - El trabajo silencioso con los Multiplicadores continuó, coordinados por Sor Clemencia y, por las sugerencias de ellos, en su práctica de servicio a los padres de familia, se vio necesario hacer un cambio que nos llevaría tres años realizarlo: Pasar el Sexto Nivel (Autoridad y Escolaridad), al Tercer Nivel, dada su importancia para proporcionar a los papás, medios y herramientas en esos campos, precisamente en las que lo requieren más. A su vez, el Tercer Nivel, (Encuentro de Familia), se vio postergado a los mismos tres años.

A petición de los mismos padres de familia, se cambiaron los talleres sobre la Sexualidad, por un I Nivel de Educación en la Fe, ("Fe no es solamente Creer") que fue muy bien aceptado y que, según las evaluaciones continuas, mostró la necesidad de implementar, para los siguientes años, otros correspondientes niveles, sobre los mismos contenidos.

Por primera vez en el país, salía un libro sobre valores: "Educación en Valores. Talleres Pedagógicos" Libro que fue y ha sido muy acogido, debido a que se vivió previamente en este colegio con las hijas de los destinatarios de las Escuelas de Padres.
   
       
 
1997 - De acuerdo con las sugerencias tabuladas de las evaluaciones, se aumentó el II Nivel ("El gigante está dormido: Los Laicos en la Iglesia"), sobre la Educación en la Fe, siguiendo las enseñanzas del Concilio Vaticano II, la Constitución sobre la Iglesia, Lumen Gentium, cap. IV, sobre los Laicos. Se buscó tomar conciencia para despertar al "gigante dormido": Los bautizados que aún no son conscientes de ser miembros vivos de la Iglesia, comprometidos en ella.

Los Multiplicadores, cada vez más entregados, quisieron reorganizar el I Nivel de Multiplicadores, siendo ellos mismos quienes fueran formando a otros compañeros que aportaran sus capacidades y esfuerzos, posteriormente.
   
       
 
1998 - Se implementa el X Nivel (Educación para la libertad) y el III Taller sobre la Fe: "Los Sacramentos: Fuente de Gracia y Amistad con Dios".
Varias Escuelas van surgiendo en diversas instituciones, con el espíritu de la del

Colegio, lo que estimula a seguir en el empeño de trabajar con mayor énfasis y con la inquietud de poder tener algunos intercambios de experiencias, bien pronto.
La Ley 115 ha abierto espacios en la educación colombiana y ha impulsado también, en los posteriores Decretos acerca de la Educación No Formal e Informal.

El trabajo ejercido por Corespad, Centro de Orientación para Escuelas de Padres, obtuvo su aprobación oficial, el 23 de octubre, mediante Resolución No. 7177 de la Secretaría de Educación del Distrito Capital de Bogotá, lo que impulsó a crear otras escuelas de padres, surgidas de esta Institución.

Cuando se había visto el influjo del libro para jóvenes que se sacó en el año de 1996, también vio la luz "Educación en Valores. Talleres Infantiles", dedicado a los niños, también hijos de los destinatarios de las Escuelas de Padres.
   
       
 
1999 - En los pioneros destinatarios se vio la necesidad de introducir otro nivel: El XI: "Educación para el Trabajo" y en la formación de la Fe: "Hacia una espiritualidad conyugal", lo que dio origen a otro taller especial para los padres alternos: "Espiritualidad laical".

Personas éstas a las cuales siempre se les dedicó trabajo muy particular, en su género de vida.

Se esperó la venida del nuevo siglo, con gran expectativa, dados los problemas sociales que repercutían en el país, como el secuestro que tocó a nuestras puertas.
Otros colegios que comenzaron el proceso, siguiendo el nuestro, acudieron desde entonces a participar en los talleres y niveles, de manera que fueron aceptados en sus respectivas instituciones, como si hubieran asistido a las suyas. (Colegios San Juan Bosco, colegio Nuestra Señora del Pilar de Chapinero, entre otros)

En esta forma se llegaron a convenios con otras instituciones que siguieran el proceso Corespad, para que se convalidaran las respectivas asistencias a los mencionados colegios. Se soñó, desde entonces, tener una red o página web para poder compartir experiencias.
En este año se pudo ofrecer a los pastoralistas de la Iglesia, un libro que fue fruto del esfuerzo realizado con las alumnas y exalumnas del colegio: "Retiros para Jóvenes"
   
       
  2000 - Ante los avances del influjo de la televisión, el internet y otros medios, las circunstancias exigieron, dentro del plan de la Escuela de Padres, llegar al XII Nivel: “Manipulación o el recto uso de los Medios de Comunicación”.

Además se implementó el V nivel de educación en la Fe: “Hacia una espiritualidad bíblica, la Lectio Divina”.

El comienzo del nuevo siglo y del nuevo milenio hicieron pensar a toda la comunidad educativa en un futuro mejor.
   
     
 
2001 - Una vez más, se aumentó otro de los niveles que se habían programado hacía años: El XIII: “Educación para el Dolor, la Enfermedad y la Muerte”.
De la misma manera, en la educación para la Fe: VI Nivel: “Hacia un mayor acercamiento a Jesucristo”.

Hasta este nivel se tenía planeado y nada más, por los 13 años que se acompañaría en el proceso a sus hijas, cada uno de los padres de familia que aquí entraban. Por tal motivo, se les hizo una ceremonia de “graduación” y despedida, con sus respectivos diplomas de asistencia, pero ellos, cuando sintieron que no podían continuar en los años que venían y en los cuales algunos todavía tenían sus hijas en la Institución, pidieron, rogaron que se continuara implementando otro nivel, para el año siguiente.

Se ofreció la oportunidad de un Diplomado otorgado por la Universidad El Bosque, en asocio con Corespad. Lamentablemente no se pudo realizar, por falta de quórum.
   
       
 
2002 - A petición de quienes ya habían terminado su ciclo de Escuelas de Padres, se aumentó el XIV Nivel: "El Camino de la Vida". De la misma manera, en la educación de la Fe, se inició el nivel VII: "Miembros vivos del Pueblo de Dios".

El primer libro que se había escrito para quienes trabajan con las Escuelas de Padres, una vez renovado y actualizado, se publicó en dos volúmenes, bajo el título "Hacia una Escuela de Padres. Talleres Pedagógicos" Tomo I y tomo II.

De la misma manera, para ayudar a los padres de familia, por petición de las alumnas que solían oír historias, anécdotas y cuentos a través del circuito de televisión a todos sus salones en el mes de octubre, mes del Rosario, salió a la luz pública el libro "Vitaminas Diarias para el Espíritu" volumen I.

Al finalizar el año lectivo, después de trabajar con entrega y generosidad durante 12 años en esta institución, la primera de cuantas fundó en Bogotá la Madre Gabriela de San Martín, su primera Rectora, Sor Marta Lucía Correal B. O. P. tuvo que dejar su cargo de Superiora, Rectora, Directora de la Escuela de Padres y Superiora Provincial, para ir a dirigir los destinos de la Congregación, como Superiora General de la misma.
Había comprado, organizado, construido y hecho realidad un sueño: Una torre de salones inteligentes y un castillo, orgullo del colegio, para beneficio de mayores y pequeñitas.
La Escuela de Padres había quedado constituida en su mayoría de edad, como la más grande fortaleza del colegio, según las evaluaciones hechas por todos los estamentos de la Comunidad Educativa.
   
       
 
2003 - Como Superiora y Rectora, asumió dichos cargos, Sor Catalina de Siena Gómez, O. P., mientras tomaba la responsabilidad de Coordinadora de la Escuela de Padres Sor Julia Elina Sastoque, O. P.

Cuando se pensaba haber terminado el proceso de toda la Escuela de Padres, según su sistematización, se aceptó elaborar otro nivel, el XV, "Familia: Su Naturaleza y Misión Social" para el próximo año, con la condición que sea para padres de familia y para sus hijas exalumnas de este plantel. Se aceptó la propuesta, para finalizar el ciclo y, a la vez, comenzarlo con sus hijas que salieron de esta institución. En la Fe, también se aumentó al VIII Nivel: "Lectio Divina Comunitaria, para un acercamiento a la Palabra de Dios en familia".

De la misma manera, en la Feria Internacional del Libro, se pudo lanzar una obra compuesta para los niños: "Versos Infantiles para Educar en Valores", también surgido por la necesidad de trabajar con los más pequeños de los hijos de quienes viven la Escuela de Padres.
   
       
 
2004 - Como Superiora y Rectora, vino Sor Lucila Tovar Pinzón, O. P.
Luego de estudiar en Chile el seminario "Al reencuentro de la Familia" y de dejar la Dirección del Colegio Santa Catalina de Siena, en San José de Costa Rica, llegó como Coordinadora de la Escuela de Padres, Sor Ofelia Toro Patiño, O. P.

Con gran alegría se llegó al primer siglo de existencia del Colegio. También a los primeros 20 años de educación continuada en la Escuela de Padres de la Institución, bajo la dirección del Padre Humberto A. Agudelo C.

Se implementaron el nivel XV: "Familia. Su Naturaleza y Misión Social". Y otro nivel, VIII, de educación en la Fe: "La Familia como Iglesia Doméstica".
En la XVII Feria Internacional del Libro se lanzó una obra intitulada "Vitaminas Diarias para el Espíritu". Volumen 2, para responder a las inquietudes de quienes habían leído y asimilado el primero y deseaban seguir teniendo herramientas para educar en valores, a nivel informal.

Se tomó conciencia de la necesidad de seguir reorganizando la sistematización y bancos de datos para ir hacia la certificación internacional ISO, con todo el colegio.
   
       
       
 
"SI queremos hacer algo pode sociedad,
hay que empezar por la familia"

(Beato Adolfo Kolping)
   
       
   
       
 
   
 
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